HERBERT
31-ago-2003, 07:41
<center><h2>QUE LINDAS SON ELLAS</H2></CENTER>
En mi larga vida he tenido la oportunidad de conocer un poco el alma siempre inquieta de la mujer.
Tengo todavía una muy entrañable amiga, que aún siendo muy joven tuvo una bebita y casi vi nacer a su pequeña hijita.
Con el tiempo la bebita creció y en la adolescencia ansiaba por ser ya mayor
al grado que siempre pretendía
SER LA HERMANA MENOR DE SU MADRE
Ahora que ya han pasado más de 25 años, mi amiga aún de muy buen ver, cuando sale con su hija, ella quiere
SER LA HERMANA MAYOR DE SU HIJA
Así es la vida de las preciosas y lindas mujeres, quienes nunca están conformes con su apariencia y edad en turno, a pesar que Dios las ha hecho siempre bellas, lo mismo a la edad de 18 que de 28, de 38, de 48 de 58 y hasta de 68 años de edad, ya que cada edad tiene su muy propio encanto.
En el caso específico que yo relato, efectivamente tanto la hija como la madre son un verdadero espectáculo de belleza femenina, con solo 18 años de diferencia de edad entre las dos.
En mi larga vida he tenido la oportunidad de conocer un poco el alma siempre inquieta de la mujer.
Tengo todavía una muy entrañable amiga, que aún siendo muy joven tuvo una bebita y casi vi nacer a su pequeña hijita.
Con el tiempo la bebita creció y en la adolescencia ansiaba por ser ya mayor
al grado que siempre pretendía
SER LA HERMANA MENOR DE SU MADRE
Ahora que ya han pasado más de 25 años, mi amiga aún de muy buen ver, cuando sale con su hija, ella quiere
SER LA HERMANA MAYOR DE SU HIJA
Así es la vida de las preciosas y lindas mujeres, quienes nunca están conformes con su apariencia y edad en turno, a pesar que Dios las ha hecho siempre bellas, lo mismo a la edad de 18 que de 28, de 38, de 48 de 58 y hasta de 68 años de edad, ya que cada edad tiene su muy propio encanto.
En el caso específico que yo relato, efectivamente tanto la hija como la madre son un verdadero espectáculo de belleza femenina, con solo 18 años de diferencia de edad entre las dos.