HERBERT
27-abr-2006, 17:08
<CENTER>NUEVO VOCABULARIO</CENTER>
Necesito aclarar, que esto es lo que sucede en México
Hoy deseo referirme a unos sustantivos muy comunes que se relacionan con la vida nocturna de la sociedad.
Hace años se hablaba de un “cabaret” que era un lugar para gente fina y donde acompañado de un buen espectáculo de vodevil se podía cenar en compañía de una dama o de la esposa.
Después surgió el nombre de “Centro Nocturno” donde además de lo anterior, también se podía bailar con la pareja. Sin embargo todos estos lugares eran para adultos.
Se fue degradando el “centro nocturno” con la invasión de las “sexoservidoras” y quedó parcialmente segregado.
Llegó el turno a la juventud, y surgieron los “tés danzantes” que eran también llamados “tardeadas” con música viva de calidad y con un horario de 5.pm a 11.pm.
También evolucionó la música que se volvió electrónica, y desaparecieron las “tardeadas” con música viva de las grandes orquestas de baile y en su lugar se abrieron la “discotecas”, que no eran lugares donde venden discos al público, sino que son lugares para bailar, y el horario se cambió totalmente hacia la noche, al igual como eran los “cabarets” y los “centros nocturnos”. Sin embargo aún han subsistido algunos “clubs” o “centros nocturnos” de antaño, que son para gente elegante y con cierto poder adquisitivo.
Paulatinamente se fueron transformando esos lugares para la juventud y se degeneraron en centros de vicio y aturdimiento psicológico con sonidos ensordecedores y luces alucinantes, apareciendo también la droga y la adulteración de las bebidas. El nombre cambia a la palabra “disco” simplemente y terminó muy justificadamente en la palabra “ANTRO”.
Hoy en día, por lo tanto, y en México por lo menos, cualquier local que ofrece un espectáculo nocturno lo llaman ANTRO....sin distinción de categoría y calidad.
La enciclopedia define ANTRO de la siguiente manera:
” caverna, cueva o gruta, .. = lugar de condiciones desagradables, sórdido y de mala fama = tugurio”
Ciertamente la aplicación me parecía hasta acertada y perfectamente justificada...para las llamadas “disco”.......¡no para otros lugares que aún hay!
Pero al transcurrir del tiempo hoy en pleno siglo XXI el vocabulario se ha generalizado a tal grado que ya no se habla de “lugares” de “locales” para comer o “restaurantes” o “cafés” o “cafeterías” o bien “cantinas” para hombres o de “bares” para ambos sexos o de cualquier establecimiento del llamado “giro negro” o cualquier recinto de convivencia en público, simplificando el lenguaje sin tener que distinguirlos entre si, al darles el denominador común de simplemente ”ANTRO”
Pero no para allí la simplificación del lenguaje “populachero”, pues desde hace también como una década, poco a poco ha hecho su aparición una palabra que originalmente era peyorativa para cualquier persona que denotara poco nivel intelectual o totalmente tonto y estúpido, al grado de que se decía o “burro” o “buey”. Pero mientras la palabra “burro” no ha cambiado su significado, la otra palabra. … que en realidad alude a un toro castrado, con las características de un animal apático y sin carácter agresivo de los sementales o toros, pero conservando la fuerza bruta sin cerebro,… se ha generalizado de tal manera que ahora sustituye las palabras “amigo”, “cuate” “hermano” , “esposo” o “marido” y cualquier nombre propio de pila como “Juan” o “Gabriel” o “Jorge” o designaciones imprecisas como “fulano” o “sutano”…o también aludiendo a oficios como “carpintero”, “electricista” o “plomero” o títulos como “doctor”, “ingeniero” o “licenciado” o categorías como “director”, “gerente” o “diputado”, “senador” o “político”… simplemente se le daba el nombre colectivo de ”buey”.
Pero con una rapidez asombrosa cambió la ortografía de esa palabra, como pretendiendo darle más significado de un nuevo vocablo sin relacionarla con un animal y primero se escribía como "güey” para que finalmente acabara en ”WEY”…probablemente por alguna tendencia malinchista del origen norteamericano.
SIGUE
Necesito aclarar, que esto es lo que sucede en México
Hoy deseo referirme a unos sustantivos muy comunes que se relacionan con la vida nocturna de la sociedad.
Hace años se hablaba de un “cabaret” que era un lugar para gente fina y donde acompañado de un buen espectáculo de vodevil se podía cenar en compañía de una dama o de la esposa.
Después surgió el nombre de “Centro Nocturno” donde además de lo anterior, también se podía bailar con la pareja. Sin embargo todos estos lugares eran para adultos.
Se fue degradando el “centro nocturno” con la invasión de las “sexoservidoras” y quedó parcialmente segregado.
Llegó el turno a la juventud, y surgieron los “tés danzantes” que eran también llamados “tardeadas” con música viva de calidad y con un horario de 5.pm a 11.pm.
También evolucionó la música que se volvió electrónica, y desaparecieron las “tardeadas” con música viva de las grandes orquestas de baile y en su lugar se abrieron la “discotecas”, que no eran lugares donde venden discos al público, sino que son lugares para bailar, y el horario se cambió totalmente hacia la noche, al igual como eran los “cabarets” y los “centros nocturnos”. Sin embargo aún han subsistido algunos “clubs” o “centros nocturnos” de antaño, que son para gente elegante y con cierto poder adquisitivo.
Paulatinamente se fueron transformando esos lugares para la juventud y se degeneraron en centros de vicio y aturdimiento psicológico con sonidos ensordecedores y luces alucinantes, apareciendo también la droga y la adulteración de las bebidas. El nombre cambia a la palabra “disco” simplemente y terminó muy justificadamente en la palabra “ANTRO”.
Hoy en día, por lo tanto, y en México por lo menos, cualquier local que ofrece un espectáculo nocturno lo llaman ANTRO....sin distinción de categoría y calidad.
La enciclopedia define ANTRO de la siguiente manera:
” caverna, cueva o gruta, .. = lugar de condiciones desagradables, sórdido y de mala fama = tugurio”
Ciertamente la aplicación me parecía hasta acertada y perfectamente justificada...para las llamadas “disco”.......¡no para otros lugares que aún hay!
Pero al transcurrir del tiempo hoy en pleno siglo XXI el vocabulario se ha generalizado a tal grado que ya no se habla de “lugares” de “locales” para comer o “restaurantes” o “cafés” o “cafeterías” o bien “cantinas” para hombres o de “bares” para ambos sexos o de cualquier establecimiento del llamado “giro negro” o cualquier recinto de convivencia en público, simplificando el lenguaje sin tener que distinguirlos entre si, al darles el denominador común de simplemente ”ANTRO”
Pero no para allí la simplificación del lenguaje “populachero”, pues desde hace también como una década, poco a poco ha hecho su aparición una palabra que originalmente era peyorativa para cualquier persona que denotara poco nivel intelectual o totalmente tonto y estúpido, al grado de que se decía o “burro” o “buey”. Pero mientras la palabra “burro” no ha cambiado su significado, la otra palabra. … que en realidad alude a un toro castrado, con las características de un animal apático y sin carácter agresivo de los sementales o toros, pero conservando la fuerza bruta sin cerebro,… se ha generalizado de tal manera que ahora sustituye las palabras “amigo”, “cuate” “hermano” , “esposo” o “marido” y cualquier nombre propio de pila como “Juan” o “Gabriel” o “Jorge” o designaciones imprecisas como “fulano” o “sutano”…o también aludiendo a oficios como “carpintero”, “electricista” o “plomero” o títulos como “doctor”, “ingeniero” o “licenciado” o categorías como “director”, “gerente” o “diputado”, “senador” o “político”… simplemente se le daba el nombre colectivo de ”buey”.
Pero con una rapidez asombrosa cambió la ortografía de esa palabra, como pretendiendo darle más significado de un nuevo vocablo sin relacionarla con un animal y primero se escribía como "güey” para que finalmente acabara en ”WEY”…probablemente por alguna tendencia malinchista del origen norteamericano.
SIGUE