HERBERT
03-mar-2004, 18:29
<center><h3>SOLEDAD</h3></center>
De acuerdo al Diccionario Océano de Sinónimos y Antónimos del Grupo Editorial Oceano de Barcelona, España tenemos la siguiente información:
Sinónimos: aislamiento, retiro, desacompañamiento, soledumbre, abandono, incomunicación, destierro, separación, viudez, retraimiento, encierro, clausura // silencio, desierto, yermo, y despoblado
Antónimos compañía, trato, gentío, multitud, poblado
Aparte de que me parecen un poco pobres estas definiciones, creo de acuerdo a mis propias experiencias, que la soledad se divide en dos tipos básicos de soledad:
La soledad física
La soledad espiritual
Sobre este tema se ha escrito mucho, se ha analizado y se han expuesto las más diversas teorías y de personas de alto intelecto y alcances filosóficos.
Y así como sucede con las palabras o conceptos de “amor” y de “felicidad”
No se ha podido llegar a un común denominador. Yo me voy a atrever a dar mi propia versión.
Hay en el mundo personas que tienen un carácter muy extrovertido y aman estar en sociedad y son “el ajonjolí de todos los moles”. Su ego es altísimo y se nutre de la popularidad y de la simpatía de la que gozan. Personas asi, necesitan estar acompañadas, y puede ser que hasta se sienten solas. Cuando se acuestan a dormir en la noche.
He conocido personas, que forzosamente necesitan una compañía, y que hasta se casan para no estar solas. El amor, y la comodidad de una vida en acompañada es la máxima expresión de su felicidad......y aún asi hay casos, en que llegan a sentirse solos solo con su pareja convirtiendo sus ansias de estar acompañados en un sentimiento de pareja en soledad. Son de los que constantemente organizan algo para eliminar el aburrimiento de una soledad de dos. Creo que ese es un estado casi patológico.
Hay otras personas, a las que les encanta estar solos. Solos para reflexionar, solos para poder concentrarse y solos para resolver sus problemas personales sin la ayuda de nadie, y de eso hasta suelen estar orgullosos. Tienen un sentido muy fino de la libertad y de la independencia, en la cual a veces dos personas hasta son multitud.
Pero por lo regular, esas personas son bastante equilibradas y dan un aspecto de tranquilidad y serenidad y eso los hace interesantes para el mundo que los rodea. Adquieren por el mundo que les rodea admiración y respeto y hasta despiertan simpatía y tienen amigos. Las personas así, también tienen su popularidad y no rehuyen las reuniones sociales de toda clase. Son sin embargo de esos, que están felices cuando los visitan en su casa, e igualmente están felices cuando las visitas se van. Esa clase de personas, hombres y mujeres, nunca están solos, aunque en el momento se encuentren sin compañía alguna, solos en su hogar.
La soledad es pues en rigor un estado de ánimo.
La soledad es igualmente un asunto temperamental
La soledad es también un estado físico corporal.
Tenemos un fenómeno del ser humano, que muchas veces sus necesidades de demostrar amor y cuidados a otra persona, a falta de ésta, lo depositan en un animal o en un objeto.
El jinete solitario errante del viejo oeste ama a su caballo no solo porque le es útil y lo necesita. Tan es así que cuando este se quiebra una pata, con lagrimas en sus ojos y un tremendo dolor en el alma, le da un tito de gracia para que no sufra. ¡Ahora si se siente solo ese hombre, rudo y curtido!
Esa es una soledad terrible.
Hay muchas personas, sobre todo mujeres, que tienen una tendencia a veces enfermiza, de tener mascotas en su casa. Dedican a ellas todo su amor y cariño, que cualquier galán ya quisiera para sí. Ese sentimiento no nace de un instinto de protección a los animales, sino de calmar en el fondo una soledad en el alma. Un engaño, un cariño o u amor frustrado hacen a la mujer querer alejarse de los hombre “que siempre mal pagan” porque un animalito como un perro, no cambia para nada......¡no así un gato! Es mucho menos frecuente un gato de mascota que un perro, a menos que esté castrado. .. ya que los felinos por lo regular no son tan dóciles como los perritos o las aves.
Cuántas veces exclamamos: “mas vale solo que mal acompañado”
Esta frase se refiere tanto a la soledad física como a la soledad espiritual.
Emana de la necesidad que todos los seres humanos tenemos de no sabernos solos y abandonados, ni de no sabernos solos y no recordados. Ésta última casi nadie la soporta.
La gente en las cárceles están separadas de la sociedad, y solo rodeados de carceleros insensibles y de enemigos. Solo cuando son días de visita, y hasta las hay de visita conyugal, sienten que no están solos a pesar de que “solo” están encarcelados. Se sentirán espantosamente solos, cuando no hay ya un alma que se acuerde de ellos y no hay días de visita de ninguna naturaleza.
Cuando perdemos un ser querido y amado...?porqué sufrimos tanto?
por temor a nuestra soledad física y del alma, pero totalmente egoísta, de no poder ni dar ni recibir amor y cariño del ser querido
Es muy difícil dejar que sola y su alma nos abandone el ser querido para ir a un mundo mejor....dejándonos solos en este mundo. Esa soledad la llamamos “luto”. Nos acordamos de vivencias del pasado que ya no existe y sentimos una inmensa soledad, física y en el alma.
Hay personas que se sienten solas en una multitud de gente, y gente no desconocida, sino de gente que las conoce. La soledad física no existe, pero la soledad en el alma si. Y viceversa, hay personas que viviendo solas en un retiro o una cabaña solitaria nunca se sienten solas. Hallan la manera de sentirse parte de la vida que las rodea, el trinar de los pájaros, el crujir de los troncos de árboles que se mecen con el viento. Sienten y oyen el aleteo de las hojas de palma abanicando la brisa del mar, o el ruido de las olas al romper en la playa. Oyen el gorgoreo y chisporroteo del riachuelo que salta por piedras y troncos en su carrera descendiente del agua. El viento en la copa de los árboles rumora que aquí hay vida y que no están solos, y mentalmente se acuerdan que también tienen amigos y amigas y hasta uno que otro cariño. eso no es soledad, a pesar de encontrarse solo
Creo por lo tanto, que cada quien interpreta su propia soledad a su manera. Para algunos es insufrible y para otros es placentera.
De acuerdo al Diccionario Océano de Sinónimos y Antónimos del Grupo Editorial Oceano de Barcelona, España tenemos la siguiente información:
Sinónimos: aislamiento, retiro, desacompañamiento, soledumbre, abandono, incomunicación, destierro, separación, viudez, retraimiento, encierro, clausura // silencio, desierto, yermo, y despoblado
Antónimos compañía, trato, gentío, multitud, poblado
Aparte de que me parecen un poco pobres estas definiciones, creo de acuerdo a mis propias experiencias, que la soledad se divide en dos tipos básicos de soledad:
La soledad física
La soledad espiritual
Sobre este tema se ha escrito mucho, se ha analizado y se han expuesto las más diversas teorías y de personas de alto intelecto y alcances filosóficos.
Y así como sucede con las palabras o conceptos de “amor” y de “felicidad”
No se ha podido llegar a un común denominador. Yo me voy a atrever a dar mi propia versión.
Hay en el mundo personas que tienen un carácter muy extrovertido y aman estar en sociedad y son “el ajonjolí de todos los moles”. Su ego es altísimo y se nutre de la popularidad y de la simpatía de la que gozan. Personas asi, necesitan estar acompañadas, y puede ser que hasta se sienten solas. Cuando se acuestan a dormir en la noche.
He conocido personas, que forzosamente necesitan una compañía, y que hasta se casan para no estar solas. El amor, y la comodidad de una vida en acompañada es la máxima expresión de su felicidad......y aún asi hay casos, en que llegan a sentirse solos solo con su pareja convirtiendo sus ansias de estar acompañados en un sentimiento de pareja en soledad. Son de los que constantemente organizan algo para eliminar el aburrimiento de una soledad de dos. Creo que ese es un estado casi patológico.
Hay otras personas, a las que les encanta estar solos. Solos para reflexionar, solos para poder concentrarse y solos para resolver sus problemas personales sin la ayuda de nadie, y de eso hasta suelen estar orgullosos. Tienen un sentido muy fino de la libertad y de la independencia, en la cual a veces dos personas hasta son multitud.
Pero por lo regular, esas personas son bastante equilibradas y dan un aspecto de tranquilidad y serenidad y eso los hace interesantes para el mundo que los rodea. Adquieren por el mundo que les rodea admiración y respeto y hasta despiertan simpatía y tienen amigos. Las personas así, también tienen su popularidad y no rehuyen las reuniones sociales de toda clase. Son sin embargo de esos, que están felices cuando los visitan en su casa, e igualmente están felices cuando las visitas se van. Esa clase de personas, hombres y mujeres, nunca están solos, aunque en el momento se encuentren sin compañía alguna, solos en su hogar.
La soledad es pues en rigor un estado de ánimo.
La soledad es igualmente un asunto temperamental
La soledad es también un estado físico corporal.
Tenemos un fenómeno del ser humano, que muchas veces sus necesidades de demostrar amor y cuidados a otra persona, a falta de ésta, lo depositan en un animal o en un objeto.
El jinete solitario errante del viejo oeste ama a su caballo no solo porque le es útil y lo necesita. Tan es así que cuando este se quiebra una pata, con lagrimas en sus ojos y un tremendo dolor en el alma, le da un tito de gracia para que no sufra. ¡Ahora si se siente solo ese hombre, rudo y curtido!
Esa es una soledad terrible.
Hay muchas personas, sobre todo mujeres, que tienen una tendencia a veces enfermiza, de tener mascotas en su casa. Dedican a ellas todo su amor y cariño, que cualquier galán ya quisiera para sí. Ese sentimiento no nace de un instinto de protección a los animales, sino de calmar en el fondo una soledad en el alma. Un engaño, un cariño o u amor frustrado hacen a la mujer querer alejarse de los hombre “que siempre mal pagan” porque un animalito como un perro, no cambia para nada......¡no así un gato! Es mucho menos frecuente un gato de mascota que un perro, a menos que esté castrado. .. ya que los felinos por lo regular no son tan dóciles como los perritos o las aves.
Cuántas veces exclamamos: “mas vale solo que mal acompañado”
Esta frase se refiere tanto a la soledad física como a la soledad espiritual.
Emana de la necesidad que todos los seres humanos tenemos de no sabernos solos y abandonados, ni de no sabernos solos y no recordados. Ésta última casi nadie la soporta.
La gente en las cárceles están separadas de la sociedad, y solo rodeados de carceleros insensibles y de enemigos. Solo cuando son días de visita, y hasta las hay de visita conyugal, sienten que no están solos a pesar de que “solo” están encarcelados. Se sentirán espantosamente solos, cuando no hay ya un alma que se acuerde de ellos y no hay días de visita de ninguna naturaleza.
Cuando perdemos un ser querido y amado...?porqué sufrimos tanto?
por temor a nuestra soledad física y del alma, pero totalmente egoísta, de no poder ni dar ni recibir amor y cariño del ser querido
Es muy difícil dejar que sola y su alma nos abandone el ser querido para ir a un mundo mejor....dejándonos solos en este mundo. Esa soledad la llamamos “luto”. Nos acordamos de vivencias del pasado que ya no existe y sentimos una inmensa soledad, física y en el alma.
Hay personas que se sienten solas en una multitud de gente, y gente no desconocida, sino de gente que las conoce. La soledad física no existe, pero la soledad en el alma si. Y viceversa, hay personas que viviendo solas en un retiro o una cabaña solitaria nunca se sienten solas. Hallan la manera de sentirse parte de la vida que las rodea, el trinar de los pájaros, el crujir de los troncos de árboles que se mecen con el viento. Sienten y oyen el aleteo de las hojas de palma abanicando la brisa del mar, o el ruido de las olas al romper en la playa. Oyen el gorgoreo y chisporroteo del riachuelo que salta por piedras y troncos en su carrera descendiente del agua. El viento en la copa de los árboles rumora que aquí hay vida y que no están solos, y mentalmente se acuerdan que también tienen amigos y amigas y hasta uno que otro cariño. eso no es soledad, a pesar de encontrarse solo
Creo por lo tanto, que cada quien interpreta su propia soledad a su manera. Para algunos es insufrible y para otros es placentera.