HERBERT
27-sep-2003, 05:34
<CENTER><H2>HOMBRES GOLPEADORES</H2></CENTER>
No hay que confundir los “hombres golpeadores” con el tipo de hombre que es peleonero y agresivo por naturaleza y que tiene la tendencia de ser pendenciero y por lo tanto se convierte en una amenaza para la sociedad en general.
En México, por lo general se opina que a la mujer...,
“NO SE LE PEGA NI CON UN PÉTALO DE ROSA”
Pero la realidad por desgracia, a veces es muy distinta.
El hombre golpeador en el fondo es una víctima de su educación familiar, por haber presenciado desde pequeño escenas de agresión física del padre hacia la madre, del esposo hacia la esposa o del hombre hacia la mujer.
Es ésta una muy extendida característica del hombre “macho” y no solo en el mundo de los latinos, sino que también se presenta en el mundo de prácticamente todas las rasas y etnias de la humanidad.
¿Cuál será su origen y cuál su justificación?
Yo opino, porque durante toda mi vida lo he observado, que el origen de esto se encuentra en una creencia muy ancestral y milenaria, de que el hombre se ha considerado muy superior a la mujer y que por lo tanto el hombre es DUEÑO de su mujer, como es dueño de su caballo y dueño de sus tierras y de su ganado. Y como el ser “dueño” implica imponer su voluntad y amaestrar a su perro o su caballo, y educar a sus hijos, también implica castigar y educar o “amaestrar” a su mujer, si esta no obedece a sus requerimientos. Es realmente la necesidad de ejercer un dominio, una “autoridad”, que probablemente afuera en la vida por sus incapacidad no puede satisfacer.
Igualmente existe una relación en el subconsciente de esos hombres golpeadores la relación de “esclavo patrón”. Así como en las antiguas haciendas los esclavos, por lo regular negros, eran golpeados no solo para castigarlos por no obedecer, sino también para apresurarlos en su trabajo como un arriero que golpea al burro para que camine, así mismo golpean a sus mujeres por los mismos motivos, y nuevamente para ejercer una “autoridad” de un sujeto que no la tiene. Creo yo que es un fenómeno psicopatológico.
Solo que la mujer no es un animal más o menos indefenso y sin voluntad, y muchas veces por temor o por rencor reacciona como un ser humano, y no como animal y trata de defenderse o de oponerse al castigo, provocando la ira de su “hombre”. Por ende, la así humillada mujer recurre a la única “venganza” que cree tener, al negarse a brindarle los requerimientos sexuales de su “macho”.
Se produce así un escalamiento de la violencia que puede llegar hasta el homicidio. Este fenómenos aún se agrava más, cuando el hombre en su gran frustración, se alcoholiza y ya ebrio no solo se libra de esa frustración golpeando a su mujer, sino también a los hijos.
En realidad todo esto es la manifestación de una gran impotencia, también originada en una muy baja autoestima, y como siempre....la fuerza bruta es el único recurso de los ignorantes.
Hay un dicho que el valiente dura mientras el cobarde quiera, y en el caso presente, la “cobarde” SIEMPRE ES LA MUJER. Muchas veces por su muy baja autoestima, sigue dispuesta a seguir sufriendo este calvario, por creer “que se los merece” o porque le han inculcado desde niña, que es este un “derecho” que el hombre tiene sobre ella. Otras veces la aparente conformidad y apatía de la mujer ante las constantes agresiones, se debe al hecho de una total dependencia económica del hombre, que mal que bien le “da de comer” a ella y a los niños, y que el precio es el de aguantarse, porque nunca ha sabido valerse por si misma y desconoce los recursos para hacer valer sus derechos ante la ley...o desconfía de ellos....y con cierta razón.
Cuando se les pregunta a esas mujeres, que porqué no abandonan a ese hombre que les da tan mala vida, las he oído decir , contra toda lógica y en un acto de desesperación
”PORQUE LO AMO”.
Luego por eso opino yo, que aún puede sobrevivir un hombre golpeador porque la mujer lo tolera, e inconscientemente como madre lo inculca a sus propios hijos varones. Y asimismo le inculca a su hija a ser sumisa y “agachada” hacia su “señor” que es su marido.
Sigue habiendo, y siempre habrá hombres golpeadores en este mundo, pero por lo menos en nuestro “mundo occidental”, en el cual ya rige la “emancipación femenina” y ya la mujer realmente esta en la capacidad de valerse por si sola en lo económico, los hombres golpeadores tienen solo una muy corte vida como tales....y se quedan solos para siempre. Hoy en día ya hay muchas mujeres que han sabido demostrar que pueden ser madre, padre y proveedora para sus hijos y que pueden prescindir de un hombre, que les resulte golpeador. La autoestima de la mujer en muchos casos, está por encima de la autoestima del hombre.
Pero el mundo sigue siendo de los hombres y por desgracia aún subsiste la discriminación femenina, sobre todo en el mundo laboral, por más que sobre todo en USA existan severas leyes que tratan de evitar esta discriminación de la mujer, por el puro hecho de ser mujer.
....y tanto que las queremos nosotros los hombres y las amamos y las adoramos como lo más bello de la creación...
No hay que confundir los “hombres golpeadores” con el tipo de hombre que es peleonero y agresivo por naturaleza y que tiene la tendencia de ser pendenciero y por lo tanto se convierte en una amenaza para la sociedad en general.
En México, por lo general se opina que a la mujer...,
“NO SE LE PEGA NI CON UN PÉTALO DE ROSA”
Pero la realidad por desgracia, a veces es muy distinta.
El hombre golpeador en el fondo es una víctima de su educación familiar, por haber presenciado desde pequeño escenas de agresión física del padre hacia la madre, del esposo hacia la esposa o del hombre hacia la mujer.
Es ésta una muy extendida característica del hombre “macho” y no solo en el mundo de los latinos, sino que también se presenta en el mundo de prácticamente todas las rasas y etnias de la humanidad.
¿Cuál será su origen y cuál su justificación?
Yo opino, porque durante toda mi vida lo he observado, que el origen de esto se encuentra en una creencia muy ancestral y milenaria, de que el hombre se ha considerado muy superior a la mujer y que por lo tanto el hombre es DUEÑO de su mujer, como es dueño de su caballo y dueño de sus tierras y de su ganado. Y como el ser “dueño” implica imponer su voluntad y amaestrar a su perro o su caballo, y educar a sus hijos, también implica castigar y educar o “amaestrar” a su mujer, si esta no obedece a sus requerimientos. Es realmente la necesidad de ejercer un dominio, una “autoridad”, que probablemente afuera en la vida por sus incapacidad no puede satisfacer.
Igualmente existe una relación en el subconsciente de esos hombres golpeadores la relación de “esclavo patrón”. Así como en las antiguas haciendas los esclavos, por lo regular negros, eran golpeados no solo para castigarlos por no obedecer, sino también para apresurarlos en su trabajo como un arriero que golpea al burro para que camine, así mismo golpean a sus mujeres por los mismos motivos, y nuevamente para ejercer una “autoridad” de un sujeto que no la tiene. Creo yo que es un fenómeno psicopatológico.
Solo que la mujer no es un animal más o menos indefenso y sin voluntad, y muchas veces por temor o por rencor reacciona como un ser humano, y no como animal y trata de defenderse o de oponerse al castigo, provocando la ira de su “hombre”. Por ende, la así humillada mujer recurre a la única “venganza” que cree tener, al negarse a brindarle los requerimientos sexuales de su “macho”.
Se produce así un escalamiento de la violencia que puede llegar hasta el homicidio. Este fenómenos aún se agrava más, cuando el hombre en su gran frustración, se alcoholiza y ya ebrio no solo se libra de esa frustración golpeando a su mujer, sino también a los hijos.
En realidad todo esto es la manifestación de una gran impotencia, también originada en una muy baja autoestima, y como siempre....la fuerza bruta es el único recurso de los ignorantes.
Hay un dicho que el valiente dura mientras el cobarde quiera, y en el caso presente, la “cobarde” SIEMPRE ES LA MUJER. Muchas veces por su muy baja autoestima, sigue dispuesta a seguir sufriendo este calvario, por creer “que se los merece” o porque le han inculcado desde niña, que es este un “derecho” que el hombre tiene sobre ella. Otras veces la aparente conformidad y apatía de la mujer ante las constantes agresiones, se debe al hecho de una total dependencia económica del hombre, que mal que bien le “da de comer” a ella y a los niños, y que el precio es el de aguantarse, porque nunca ha sabido valerse por si misma y desconoce los recursos para hacer valer sus derechos ante la ley...o desconfía de ellos....y con cierta razón.
Cuando se les pregunta a esas mujeres, que porqué no abandonan a ese hombre que les da tan mala vida, las he oído decir , contra toda lógica y en un acto de desesperación
”PORQUE LO AMO”.
Luego por eso opino yo, que aún puede sobrevivir un hombre golpeador porque la mujer lo tolera, e inconscientemente como madre lo inculca a sus propios hijos varones. Y asimismo le inculca a su hija a ser sumisa y “agachada” hacia su “señor” que es su marido.
Sigue habiendo, y siempre habrá hombres golpeadores en este mundo, pero por lo menos en nuestro “mundo occidental”, en el cual ya rige la “emancipación femenina” y ya la mujer realmente esta en la capacidad de valerse por si sola en lo económico, los hombres golpeadores tienen solo una muy corte vida como tales....y se quedan solos para siempre. Hoy en día ya hay muchas mujeres que han sabido demostrar que pueden ser madre, padre y proveedora para sus hijos y que pueden prescindir de un hombre, que les resulte golpeador. La autoestima de la mujer en muchos casos, está por encima de la autoestima del hombre.
Pero el mundo sigue siendo de los hombres y por desgracia aún subsiste la discriminación femenina, sobre todo en el mundo laboral, por más que sobre todo en USA existan severas leyes que tratan de evitar esta discriminación de la mujer, por el puro hecho de ser mujer.
....y tanto que las queremos nosotros los hombres y las amamos y las adoramos como lo más bello de la creación...